En la selva amazónica, la primera mujer y el primer hombre se miraron con curiosidad. Era raro lo que tenían entre las piernas.
—¿Te han cortado?— preguntó el hombre.
—No —dijo ella—. Siempre he sido así.
Él la examinó de cerca. Se rascó la cabeza. Allí había una llaga abierta. Y dijo:
—No comas yuca, ni plátanos, ni ninguna fruta que se raje al madurar. Yo te curaré. Échate en la hamaca y descansa.
Ella obedeció. Con paciencia tragó los menjunjes de hierbas y se dejó aplicar las pomadas y los ungüentos. Tenía que apretar los dientes para no reírse, cuando él le decía: —no te preocupes.
El juego le gustaba, aunque ya empezaba a cansarse de vivir en ayunas y tendida en una hamaca. La memoria de las frutas le hacía agua la boca.
Una tarde, el hombre llegó corriendo a través de la floresta. Daba saltos de euforia y gritaba: —¡lo encontré!, ¡lo encontré!
Acababa de ver al mono curando a la mona en la copa de un árbol.
—Es así —dijo el hombre, aproximándose a la mujer.
Cuando terminó el largo abrazo, un aroma espeso, de flores y frutas, invadió el aire. De los cuerpos, que yacían juntos, se desprendían vapores y fulgores jamás vistos, y era tanta su hermosura que se morían de vergüenza los soles y los dioses.
Memoria del Fuego I: los nacimientos
Eduardo Galeano

jajaja!!!.saludos
ResponderSuprimirQue pases un lindo fin de semana!
SuprimirSaludos
Asi que asi se curan las heridas.
ResponderSuprimirBesos
Según Galeano así era la leyenda...
SuprimirBuen fin de semana!
Besos
Las lecturas laterales de Galeano son bellísimas. Esta...ahhhhhhhhh...
ResponderSuprimirA mi también me gustan sus escritos.
SuprimirGracias por la visita! :)
Un beso
Un imaginador, un escritor de verdad.
ResponderSuprimirGracias por compartir.
Cuídate, que estés muy bien, luego nos leemos Maribe.
Coincido con tu opinión acerca de Galeano. Me gusta lo que escribe y como lo hace.
SuprimirQue pases un muy buen fin de semana, Gerardo!
Besos :)
Maribe
Hola M.B.:
ResponderSuprimirEs muy bueno el cuento, y Galeano un grande.
(Menos mal que el Hombre no vio al Mono en otro tipo de actitud).
Gracias y besos.
Saludos.
D.
Me alegro que te haya gustado, D.!
SuprimirGracias a vos por pasar y comentar.
Un beso y buen fin de semana :)
Un relato precioso, amiga, como tantos y tantos de Galeano, un hombre sin duda prodigioso...
ResponderSuprimirUn abrazo fuerte
Es verdad, es un gran escritor.
SuprimirMuchas gracias, un abrazo para vos también!
Son bellos sus relatos y sus segundas lecturas... es cierto..
ResponderSuprimirUn beso en verde
Me alegro que también a ti te gusten!
SuprimirBesos
Maribe
Es precioso, gracias por compartir.
ResponderSuprimirBesitos
Hola Sory, qué bueno que te haya gustado el cuento!
SuprimirUn abrazo
Maribe
Genial!! Galeano siempre me ha gustado...y en esta historia plasma algo que a veces cuesta de explicar de la manera más sencilla y transparente posible. Besos
ResponderSuprimirA también me gusta mucho la originalidad de los relatos de Galeano.
SuprimirMuchas gracias por pasar y comentar!
Besos
Maribe
Oi Amiga, uma bela história do Eduardo Galeano. Gostei muito.
ResponderSuprimirBeijos e ótima semana.
No sabes cuánto me alegra que te haya gustado Smareis!
SuprimirBuena semana para ti también.
Un gran abrazo
Maribe
¡AAAAAAAAAHHHHHH! Qué romántico y aromático post.
ResponderSuprimirBesos Maribé y otro más a Josefina La Hermosa.
Muchas gracias Malqueee!!!
SuprimirMe alegro que te haya gustado el post.
Un abrazo para ti y un beso para Natalia la Bella! :)
Holaaaa María Beatriz
ResponderSuprimirGaleano siempre tiene cosas sensatas, tks por este enlace con sus reacciones.
No sé que pasó con enero, pero estoy trabajando igual que el año pasado y no logro empezar con mi blog del todo jeje, que sucederá, yo miro que tb andas medio ausente, que nos pasó? mmmmmmmm jjii
Qué bonito está el blog, que bonito están los comentarios, quiero decir, como configuraste?
un besooo Grande
Hola Alejso
SuprimirPor aquí es verano y a decir verdad, estoy disfrutando más del aire libre que de la computadora. Además, desde hace un tiempo, las musas se fueron a pasear por otro lado...
Espero que esta "sequía" de palabras en algún momento termine...
En cuanto a los comentarios, yo no hice nada, fue Blogger el que cambió el formato.
Me alegra que te guste el cuento y los cambios que hice en el blog!
Siempre es un placer tu visita :)
Un beso
Maribe
viví casi tres años en chile y me llamaba la atención como todos se condicionaban por las estaciones; Otoño, primavera, verano, invierno o al revés. fueron tres años casi de estas vivvencias, pero jamas encontré respuestas, quizá porque yo viva en un lugar donde en cualquier momento suceden estas 4 cosas je, ya viste que ando medio sin que hablar jeje
Suprimiryo creo que no escribo, porque tú no escribes acá, ya encontré la respuesta, además si disfrutas del verano mas de algún muso te devolverán esas letras. Espero haberte movido je, yo reaccionaré si o sí, ya estuvo bueno jeje ¡apresura! mmmmmm )
Hola Alejso:
SuprimirAquí las estaciones están bien diferenciadas y esto condiciona las actividades que uno puede hacer al aire libre...
No sabes cuánto te agradezco tus palabras. Pronto publicaré algo... Y entonces sí que tú no tendrás excusas!! Jaja!
Un beso
Mujer! que relato afrodisíaco para esta época caliente del año, donde la brisa caliente del verano invitaa subir -aún más- la temperatura del cuerpo.
ResponderSuprimirSubyugante relato.
Besos!
Jajaja! Me alegra que te haya gustado, Perla.
SuprimirHay que aprovechar el verano,Jejeje
Besos
Maribe
Hola que tal..
ResponderSuprimirdespués de unos meses obcecados
vuelvo a tomar las riendas de mi Caja De Zapatos..
he vuelto con una nueva nota llamada “ Secándonos”
te invito a que sigas leyendo..
un abrazo fuerte!!!
Hola Allek!
SuprimirPido disculpas por mi tardanza en contestar tu comentario.
Ya mismo me voy a visitarte!
Besos
Maribe
Preciosa entrada, así es lógico que no me canse de estar aquí presente :)
ResponderSuprimirHola iRe - Salud!
SuprimirMe alegro que te haya gustado el cuento.
Muchas gracias por tus palabras tan amables!
Besos
Maribe