Mis amigos...

martes, 22 de febrero de 2011

Anuncio publicitario





Qué linda campaña publicitaria de la televisión estadounidense para ponernos a todos un chip!!!  
¿Intentarán ponernos un código de barras subcutáneo? 
¡Cuán sutilmente crean en el espectador la necesidad y la idea de que es una ventaja llevar uno implantado! Obviamente un gran negocio..

Me viene a la  memoria cierto texto acerca de una visión (¿profética?), en la que todos llevaban una marca en su mano derecha o en su frente y ninguno podía comprar o vender si no llevaba esa marca... quizás sea exagerado de mi parte.






sábado, 19 de febrero de 2011

A ver si alguien sabe...







Circula en internet un poema que se llama Aprenderás. O quizás ese no es el título que le dio su autor. Algunos lo adjudican a Borges, otros a Shakespeare. No leí demasiado a ninguno, pero lo poco que leí no concuerda en estilo con ninguno de los dos.

¿Alguien me podría aclarar esto?
El poema, con variantes de acuerdo a quien sea el supuesto autor, es asi




"APRENDIENDO" O "CON EL TIEMPO" O "DESPUÉS DE UN TIEMPO"

"Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma, y uno aprende que el amor no significa acostarse y una compañía no significa seguridad, y uno empieza a aprender... 
Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas, 
y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos, y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes... 
y los frutos tienen una forma de caerse en la mitad. 
Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado, hasta el calor del sol quema. 
Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores. 

Y uno aprende que realmente puede aguantar, 
que uno realmente es fuerte, 
que uno realmente vale, y uno aprende y aprende... 
y con cada día aprende. 

Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado. 
Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas. 
Con el tiempo te das cuenta de que si estás al lado de esa persona sólo por acompañar tu soledad, irremediablemente acabarás no deseando volver a verla. 
Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados, y que el que no lucha por ellos, tarde o temprano se verá rodeado sólo por de amistades falsas. 
Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste, durante toda la vida. 
Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es solo de almas grandes. 
Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo duramente, muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual. 
Con el tiempo te das cuenta que aunque seas feliz con tus amigos, algún día llorarás por aquellos que dejaste ir. 
Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible. 
Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser humano, tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios multiplicadas al cuadrado. 

Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen ocasionará que al final no sean como esperabas. 
Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante. 
Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, añorarás terriblemente a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado. 
Con el tiempo aprendes que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, ante una tumba, ya no tiene ningún sentido. 

Pero desafortunadamente, sólo con el tiempo... 


Bueno, si alguien sabe algo acerca del verdadero autor de este escrito así como su título, le   agradezco me lo haga saber.


Ahora me voy a plantar mi propio jardín y decorar mi propia alma....





miércoles, 16 de febrero de 2011

La última noche






Es la última noche que estamos aquí. 
Es medianoche y estoy  recostada sobre la cama, escuchando el ruido sordo del mar y del viento, que inunda todos los recovecos del dormitorio a pesar de que las ventanas están cerradas. Los automóviles  aceleran en la avenida Costanera, trece pisos más abajo. 
Cada tanto se escucha el trencito adornado con luces de colores que lleva a los turistas a recorrer la ciudad. Acompañado de la música a todo volumen, el animador del viaje grita, instando a los pasajeros a saludar levantando las manos o a cantar. Pronto se alejan. 
Mientras escribo estas líneas se escucha el ruido de mi lapicera que raspa un poco el papel de mi cuaderno y el crujido que hacen al girar, las hojas del diario que él está leyendo, del otro lado de la cama. 
Si presto atención, puedo escuchar su respiración y la mía,  casi con la misma cadencia de las olas. 
Ambos estamos callados y todos esos ruidos parecen unirnos en esta habitación. Pero pierden ritmo, profundidad, presencia, sentido, cuando intento escuchar qué es en realidad lo que nos mantiene juntos. 
Sólo percibo ese silencio infinito, que como un gran abismo se ha instalado entre los dos y que hace tanto tiempo nos separa.





martes, 15 de febrero de 2011

De Miramar
















Algunas cosas que voy a recordar de Miramar:

1.- El mar: Bravo, insistente, con olas más altas que yo (o sea...no necesitaban ser muy altas, ja!) que me congelaban, me tapaban, me tumbaban y que intentaban, insolentes, llevarse como trofeo alguna de las partes de mi bikini, o las dos juntas. Por suerte eso no pasó jeje.




2.- La arena: Se hundía tibia bajo mis pies y se amoldaba a mi cuerpo cada vez que me tiraba a tomar sol. Estaba presente en todo: en mi bolso, en el vaso con gaseosa, en el sandwich, pegada a rincones insospechados...Cuando había viento, se convertía en un exfoliante natural.




3.- El sol: Tibio por la mañana, quemante al mediodía y por la tarde. Cambió el color de mi piel y de mi pelo (al mirarme al espejo me recordaba el peinado de Medusa, pero color zanahoria jajaja). No había crema solar ni post solar que alcanzara, ni baño de crema que volviera mi cabello rebelde a su lugar.




4.- Las tortitas negras: A la tarde en la playa, el mate con tortitas negras (masa con una capa gorda de azucar negra por encima) era irresistible. Me llevo a Córdoba un par de kilos de más...(por las dudas no voy a pesarme, jeje)






5.- A la noche: Ir a cenar o sólo dar una vuelta, ver el Circo Marisko, jugar al pool, tomar helado (palito bombón helado, ja! es el que más me gusta), comer pochoclo (palomitas de maíz), comprar regalitos, reirnos de cualquier cosa, volver a jugar al pool....






6.- La novela: No la terminé de leer, pero todavía me quedan unos días antes de que empiecen las clases...





Ahora...a descansar de las vacaciones! Jajaja




sábado, 5 de febrero de 2011

"Sólo tiene mujer quien puede"

Esto que transcribo a continuación, no lo escribí yo. Lo recibí por mail...No sé si estarán de acuerdo o no...




"Solo tiene mujer quien puede"

Luis Fernando Veríssimo es un escritor brasileño que nació en Porto Alegre , el 26 de septiembre de 1936. Es hijo del escritor Érico Veríssimo. Durante su niñez vivió en Estados Unidos. Muchos de sus trabajos tienen un tono humorístico. Disfruta de la cultura de Río de Janeiro y es un gran crítico de la política de derecha.
 
Miren lo que dice sobre las mujeres. 
 
Luis Fernando Veríssimo, escritor brasileño (Porto Alegre, Río Grande do Sul, 26 de Setiembre de 1936)

El irrespeto por la naturaleza ha afectado la supervivencia de varios seres, y entre los más amenazados está la hembra de la especie humana.
Tengo apenas un ejemplar en casa, que mantengo con mucho celo y dedicación, pero en verdad creo que es ella la que me mantiene. Por lo tanto, por una cuestión de auto-supervivencia, lanzo la campaña “Salvemos a las mujeres”.
Tomen de acá mis pocos conocimientos sobre la fisiología de la feminidad, con el fin de que preservemos los raros y preciosos ejemplares que todavía quedan:

1. Hábitat:
La mujer no puede vivir en cautiverio. Si está enjaulada, huirá o morirá por dentro. No hay cadenas que las aten y las que se someten a la jaula pierden su DNA. Usted jamás tendrá la posesión sobre una mujer; lo que la va a atar a usted es una línea frágil que necesita ser reforzada diariamente.

2. Alimentación correcta:
Nadie vive de la brisa. Mujer vive de cariño. Déle en abundancia. Es cosa de hombre, y si ella no lo recibe de usted, lo buscará en otro. Besos matinales y un “yo te amo” al desayuno las mantienen bellas y perfumadas durante todo el día. Un abrazo diario es como el agua para los helechos. No la deje deshidratarse. Por lo menos una vez al mes es necesario, si no obligatorio, servirle un plato especial.

3. Flores:
También hacen parte del menú. Mujer que no recibe flores se marchita rápidamente y adquiere rasgos masculinos como la brusquedad y el trato áspero.

4. Respete la naturaleza:
¿No soporta la TPM (tensión pre-menstrual)? Cásese con un hombre. Las mujeres menstrúan, lloran por cualquier cosa, les gusta hablar de cómo les fue en el día, de discutir sobre la relación. Si quiere vivir con una mujer, prepárese para eso.

5. No restrinja su vanidad:
Es propio de la mujer hidratar las mechas, pintarse las uñas, echarse labial, estar todo un día en el salón de belleza, coleccionar aretes, comprarse muchos zapatos, pasar horas escogiendo ropas en un centro comercial. Comprenda todo esto y apóyela.

6. El cerebro femenino no es un mito:
Por inseguridad, la mayoría de los hombres prefiere no creer en la existencia del cerebro femenino. Por ello, buscan aquellas que fingen no tenerlo (y algunas realmente lo jubilaron). Entonces, aguante: mujer sin cerebro no es mujer, sino un simple objeto decorativo. Si usted está cansado de coleccionar estatuillas, intente relacionarse con una mujer.
Algunas le mostrarán que tienen más materia gris que usted. No les huya, aprenda con ellas y crezca. Y no se preocupe; al contrario de lo que ocurre con los hombres, la inteligencia no funciona como repelente para las mujeres.

7. No haga sombra sobre ella...
Si usted quiere ser un gran hombre tenga una mujer a su lado, nunca atrás. De esa forma, cuando ella brille, usted se bronceará. Sin embargo, si ella está atrás, usted llevará una patada en el trasero.

8. Acepte:
Las mujeres también tienen luz propia y no dependen de nosotros para brillar. El hombre sabio alimenta los potenciales de su compañera y los utiliza para motivar los propios. Él sabe que, preservando y cultivando la mujer, él estará salvándose a sí mismo.
Mi amigo, si usted piensa que la mujer es demasiado costosa, vuélvase GAY.  

¡Sólo tiene mujer quien puede!

 


 

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